La bondad de Dios es infinita, grande, y maravillosa. Su amor es excelso, y es lo que sostiene realmente a este planeta, a pesar de todas las heridas causadas por su creación. Es decir, por nosotros la humanidad toda. Dios, se deleita en su misericordia. Es un Dios de perdón.
No olvidemos que Dios nos creó y somos su amada creación, porque el Padre creador, es un Dios de amor. Sin olvidar, también, que es un Dios de justicia.
Dios manifiesta su gran poder sobre todos los tiempos de la humanidad y tiene en sus manos la voluntad suprema de ordenar desde su reino, la hora y el día final de los tiempos de la humanidad, el juicio descrito en el libro del Apocalipsis, donde Jesús juzgará a vivos y muertos.
El regreso de Jesús, es para cumplir su promesa y para cumplir la voluntad del Padre. Porque su justicia permanece para siempre.
Extracto del famoso sermón de Jesús, cuando habló de las bienaventuranzas
<<Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, porque recibirán consolación.
Bienaventurados los mansos, porque recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque verán a Dios.
Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados serán cuando por mi causa los insulten, los persigan y digan toda clase de mal contra ustedes mintiendo.
_>>Gocen y alégrense, porque su recompensa es grande en los cielos, pues así persiguieron a los profetas que vivieron antes de ustedes. (Mateo 5:1-12).
Vamos a conocer más acerca de Jesús, el Salvador de la humanidad. Autor de las bienaventuranzas.
Jesús, el Hijo de Dios, es el Salvador. Es Cristo y Mesías. Jesucristo, significa <<Jesús el Mesías>>. Él trae luz y libertad para todos los pueblos.
Sobre el lugar de nacimiento de Jesús, el profeta Miqueas desde tiempos antiguos habló de Belén. También Mateo y Lucas lo dijeron, porque es teológico.
Jesús de Nazaret
_Vino a Nazaret, donde se había criado; y el sábado entró a la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Se le dio el libro del profeta Isaías y, habiendo abierto el libro, halló el lugar donde está escrito:
<<El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos y a predicar el año agradable del Señor.>>
Enrollando el libro, lo dio al ministro y se sentó. Los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Entonces comenzó a decirles.
_Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de ustedes. (Lucas 4:16-21).
También dijo:
_De cierto les digo que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. (Lucas 4:24).
Nazaret, es un pueblo de Galilea, región más septentrional de Palestina, ubicada en el oeste del Jordán y el Mar de Galilea. En esta región comenzó Jesús su ministerio. También cuando Jesús resucitó se les apareció allí a sus discípulos. Pueden ubicar esta historia en los libros de Marcos 1.9,39; y Lucas 4:14.
Nazaret es donde Jesús creció junto a María y José, sus padres terrenales escogidos por Dios para criar a su Hijo. Jesús, creció, dentro de un hogar humilde. José, fue carpintero y enseñó su oficio a Jesús, quien trabajó junto a José como carpintero.
De tal manera amó Dios al mundo
>>De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree no es condenado; pero el que no cree ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y ésta es la condenación: la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas, pues todo aquel que hace lo malo detesta la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean puestas al descubierto. Pero el que practica la verdad viene a la luz, para que se ponga de manifiesto que sus obras son hechas en Dios.>> (Juan 3:16-21).
La autoridad del Hijo
Respondió, entonces Jesús y les dijo:
_De cierto, de cierto les digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre. Todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo, igualmente, porque el Padre ama al Hijo y le muestra todas las cosas que él hace, y mayores obras que éstas le mostrará, de modo que ustedes se admiren. Como el Padre levanta a los muertos y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida, porque el Padre a nadie juzga, sino que el juicio dio al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre, que lo envió. (Juan 5:19-23).
Jesús, la luz del mundo
Otra vez Jesús les habló, diciendo:
_Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. (Juan 8:12).
La muerte de Lázaro
Estaba enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta, su hermana. (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume y le secó los pies con sus cabellos). Enviaron, pues, las hermanas a decir a Jesús: _Señor, el que amas está enfermo.
Jesús, al oírlo, dijo:
_Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios,
Para que el Hijo de Dios sea glorificado en ella. (Juan 11:1-4).
Jesús, la resurrección y la vida
Llegó, pues, Jesús y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.
Entonces Marta, cuando oyó que Jesús llegaba, salió a encontrarlo, pero María se quedó en casa. Marta dijo a Jesús:
_Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.
Jesús dijo:
_Tu hermano resucitará.
Marta le dijo:
_Yo sé resucitará en la resurrección, en el día final.
Le dijo Jesús:
_Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente.
¿Crees esto?
Le dijo:
_Si, Señor, yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo. (11:17-27).
Resurrección de Lázaro
Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva y tenía una piedra puesta encima. Dijo Jesús:
_Quiten la piedra.
Marta, la hermana del que había muerto, le dijo:
_Señor, hiede ya, porque lleva cuatro días.
Jesús le dijo:
_¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo:
_Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sé que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz:
_¡Lázaro, ven fuera!
Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo:
_Desátenlo y déjenlo ir. (Juan 11:38-44).
Esta hermosa escritura fue narrada gracias al evangelista Juan, autor del cuarto evangelio, donde explica y recopila los hechos y señales milagrosas de los pasos de Jesús, el Hijo de Dios, quien, cumpliendo la voluntad del Padre, obraba con gran poder.
Juan, plasmó en sus escritos lo que pudo ver, presenciar, vivir junto al Mesías. Para que reconocieran que Jesús, es el Cristo, el Hijo de Dios, El Salvador del mundo.
Juan se presenta a sí mismo como un testigo fiel, vivo de la revelación de Dios.
Cuanto amor dio el Hijo de Dios por toda la humanidad. Jesús, es ejemplo único en la historia humana. Porque su amor su entrega y su sacrificio, todo lo hizo por amor a la creación humana. Con el propósito principal de salvar y rescatar.
El Hijo de Dios, soportó toda humillación, burla y vejación, persecución y amenaza, cuando transitó por la tierra. Para predicar las buenas nuevas. Y todo lo soportó por amor a la humanidad.
Él fue juzgado como un delincuente, hasta dejarlo morir en un madero. Jesús soportó crucifixión, dolor y muerte, para que se cumpliera la palabra dicha por los profetas, y se mostrara al mundo, que Jesús vencería la muerte.
El Mesías, fue el cordero de Dios dado en sacrificio para perdonar los pecados del mundo entero. Pero sus enemigos no esperaban ver el poder de Dios a través del Hijo, porque resucitó al tercer día. El Hijo de Dios venció la muerte. Gloria a Dios.
Jesús fue elevado al reino de los cielos y allí está al lado del Padre, a la espera de su triunfal regreso. Jesús viene a salvar, a liberar, a rescatar, pero también viene a juzgar.
En estas reseñas bíblicas, podemos ver el amor, la bondad, el poder de Dios manifestándose. Y pueden ver el vínculo de unión del Padre y del Hijo. También se puede entender que el Hijo obedecía al Padre, y el Padre retribuye al Hijo, por su fidelidad y obediencia. Pero no faltaba el amor y el respeto, entre el Padre y el Hijo. Además, el Padre le dio autoridad al Hijo, para practicar las poderosas obras que, muchos pudieron vivir a su lado.
La fe que vence al mundo
_porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús el Hijo de Dios? (1 Juan 5:4-5).
El sentido de predicar el mensaje de Jesús de Nazaret, escribir sobre un ser tan extraordinario. Es para que en sus corazones permanezca su amada presencia. Para que lo reciban en sus vidas como su único y gran salvador.
Nos leemos pronto. Dios les bendiga.













