El ambiente familiar
El mundo pueda cambiar para bien, cuando formamos hombres, y mujeres de bien, para el mundo.
Una mujer debe concebir un hijo, con la visión puesta en el futuro humano. Es tan grande el milagro de la vida que desde el mismo momento de la concepción, se produce como una chispa de energía maravillosa, que va creciendo e iluminando el vientre materno, porque esa nueva vida que está latiendo dentro de la futura madre, está formando un nuevo corazón para vivir, para entrar al mundo, después del alumbramiento.
Las futuras madres, somos las primeras que nos comprometemos para crear bienestar para los hijos. Es fundamental ofrecer un hogar, estable, tranquilo, amoroso.
El vínculo amoroso, maternal, es importante desde que la mujer tiene una nueva vida en su vientre, es la conexión que mantendrá los lazos de unión, entre la madre y su hijo.
La tarea es ir preparando un medio ambiente que sea apto, cómodo, para ambos, este ambiente, debe estar rodeado de lo más elemental, un hogar para vivir, garantizando el sano crecimiento del nuevo ser. El hogar debe contar con unos brazos afectivos, sensitivos, dedicados, responsables; que garanticen el crecimiento del bebé, así como un desarrollo normal, y feliz.
Elaborar un presupuesto familiar es lo recomendable, para realizar las compras necesarias, tales como: armario, cuna, bañera para bebé, lencería; enseres básicos, crema contra la irritación. También, su ropa, manta, toallas, pañales, biberón, etc. Una dotación básica, para cubrir sus necesidades. Si se tiene vehículo, es importante asegurar un porta bebé, para el traslado del nuevo miembro de la familia.
Para la futura madre, contar con un entorno en paz y armonía, le traerá bienestar tanto a ella misma como al bebé.
Los padres deben aportar lo necesario, donde la madre y su hijo, reciban lo primordial que es la presencia maternal y paternal. El cuidado, protección, acompañamiento; inclusive, los que puedan ayudar en su entorno familiar, será de buena ayuda.
Se puede planificar una reunión para recibir los regalos: accesorios, ropa; entre otros aportes, que bien serán recibidos por la madre, el padre, y el futuro bebe, conocido como: Baby Shower, se trata de una fiesta de nacimiento.
Así se planifica un embarazo saludable, para poder concebir hijos e hijas, que serán bien recibidos en el hogar, y en el grupo familiar.
Si la pareja “embarazada”, trabaja para sostener el hogar, deben planificar bien los gastos a tiempo. Igualmente, planificar quién estará más tiempo al cuidado del hijo en el hogar. Establecer horarios, es recomendable.
También depende del estado de la salud de la futura madre, poder trabajar hasta que se lo permita su estado, porque según su labor, su horario de trabajo, el sitio de trabajo, lo primero a considerar es que debe velar por su salud, y la salud de su hijo. Evaluar que sus actividades diarias no le afecten su ciclo normal de embarazo.
Alimentación para la futura madre

Para la madre y para el buen desarrollo de su hijo, se debe cuidar la dieta diaria, que debe ser balanceada y saludable.
Ácido fólico, también llamado folato o vitamina B9, es recomendable antes de quedar embarazada. Los requerimientos diarios de ácido fólico son alrededor de 1 mg por día, siempre bajo prescripción médica, es el médico quien recomendará aumentar alrededor de 5 mg por día; según la evaluación médica a la futura madre.
El ácido fólico, se toma para prevenir defectos en el tubo neuronal del feto.
Algunas recomendaciones durante el consumo de ácido fólico:
- El consumo de alcohol, los barbitúricos, los antiácidos, son contraindicados durante la ingesta del ácido fólico.
- La vitamina C, mantiene mejor la función del ácido fólico.
La carencia del ácido fólico se relaciona con la aparición de anemia megaloblástica.
El ácido fólico o vitamina B9, no es solo para embarazadas, también se recomienda para el buen funcionamiento de las defensas y el sistema nervioso.
El programa dietético, será con el asesoramiento médico, recomendable, entre los 3 y 6 meses, antes de comenzar el período de gestación.
Dieta recomendada por el nutricionista
- Espinacas, espárragos, brócoli, alcachofa, coles, berros.
- Frijoles, habas, garbanzos, guisantes.
- Cereales integrales.
- Leche, huevos, yogurt.
- Nuez, avellana, almendras.
- Carnes, pescados, ensaladas. Para aderezar y condimentar las carnes, o ensaladas, recomiendan el perejil. Levadura de cerveza, germen de trigo, salsa de soja.
La fruta no debe faltar en la dieta , también beber suficiente agua.
Ropa y calzado
Recomendaciones:
- Ropa interior de algodón.
- Brasier o sujetador (cómodos).
- En caso de presentar várices, acudir al médico para sus recomendaciones.
- No usar zapatos de tacón alto, ni totalmente planos, El adecuado es con tacón ancho y bajo.
A partir del segundo trimestre, la ropa holgada es la recomendable. Se necesita ropa cómoda, que haga sentir bien a la futura madre.
La mujer embarazada, preferiblemente debe usar prendas de vestir, que resulten amplias, frescas, tanto para la madre como para su hijo, que no opriman el vientre. En las tiendas o comercios, se consigue gran variedad de ropa especial para embarazadas. Se deben evitar los tejidos rígidos, que pueden producir irritación en la piel.
Durante los meses de calor, evita los colores oscuros.
La variedad de ropa materna, es según la temporada o el clima del país, donde te encuentres, podrás hallar vestidos de gran variedad de estilos, colores, telas, también, camisas, camisones maternales, franelas, fajas de embarazo, accesorios, bolsos, suéteres, sudaderas, pantalones, bragas cortas, largas; trajes de baño especial. Así que no hay excusas para lucir bien, a la moda, y lindas en las distintas etapas del embarazo, incluyendo el cuidado del cabello, piel, uñas, etc.
El control de peso
Es importante vigilar el peso de la futura madre durante el embarazo.
No debes cambiar drásticamente los alimentos que habitualmente consumes, pero algunas cosas se modifican en la dieta, más cuando tienes a una vida en desarrollo dentro del vientre materno, esencialmente es comer más sano, porque esto beneficia a la madre y a su hijo, durante la etapa de embarazo.
También cabe destacar que el niño o niña en desarrollo, crece con rapidez, y la madre necesitará alimentos que le proporcionen un buen balance nutricional, que le aporte la energía, y las nuevas fuerzas que necesita el cuerpo de la madre para asegurar el bienestar de ambos. Así que, es importante mantener un buen peso, una dieta variada, rica en vitaminas, proteínas y elementos minerales.
Debe vigilarse la ingestión de alimentos muy grasos, para evitar el aumento de peso sin control.
A la espera del nacimiento
Hoy la tecnología puede determinar a tiempo el sexo del nuevo integrante de la familia y hasta prevenir problemas de salud del embrión. La ecografía, es una técnica de exploración de los órganos internos del cuerpo, registra el eco de ondas electromagnéticas o acústicas. Un médico Gineco-Obstetra, o Técnico especializado, utiliza un dispositivo llamado Transductor, éste envía ultrasonidos que al colocarlo sobre el vientre de la madre, logra que se generen las imágenes, éste método permite observar la ubicación del embrión, también permite medir el tamaño, y hasta visualizar el sexo, según la etapa de desarrollo del futuro bebé.
“Después de nueve meses de embarazo, llega el momento del nacimiento, y se forma un clima de expectación.”
Previamente y durante la etapa del embarazo, la madre, puede realizar los ejercicios prenatales, en caso de que su embarazo no sea de alto riesgo.
Los ejercicios gimnásticos especiales ayudarán en el ciclo preparatorio, el personal médico y enfermeras pueden orientar a la madre, padre, familiares. Son ejercicios musculares y relajantes, que ayudan a la madre primeriza a ir perdiendo su tensión psicológica. La prepara a relajarse, en el trabajo de parto, la futura madre se prepara para un parto feliz, lejos de traumas, disminuyendo el dolor, porque una buena relajación de la madre, disminuye al mínimo el dolor natural del alumbramiento.
Etapa Post Parto
“Es de gran importancia que desde el mismo momento del nacimiento, el médico haga un total «chequeo» al recién nacido, comprobando su constitución física, verificando el funcionamiento de sus órganos vitales, los reflejos que debe tener un recién nacido, y si ejercita correctamente las funciones primarias (respiración, llanto, orina, alimentación, etc).”
Después llega la mejor etapa, recibir en brazos a ese nuevo ser. A partir de ese momento, se establece el lazo de amor y de comunicación de la madre con su hijo, o hija. También el abrazo, el recibimiento del padre de familia.
El ambiente familiar
El ambiente familiar dejará una huella imborrable en la psicología de cada ser humano, y en cierta forma condiciona su futuro.
Lo que marca la diferencia
En la habitación del o de los bebés, no son todos los juguetes, regalos que reciban, la ropa o calzado que tengan, lo que sustituye el amor de una madre o de un padre, así que el amor es el principal elemento en la habitación del bebé.
La decoración de su habitación, básica o muy confortable, no hará la diferencia en el comportamiento o en la felicidad del niño, durante las diferentes etapas de su desarrollo. Aún con los mejores juguetes, a su alcance, esto no hará la diferencia de que en un futuro sea una buena mujer o un buen hombre, lo que debemos dar a nuestros hijos, es la disposición en el tiempo que tenemos a su lado, sea en la etapa de desarrollo, adolescencia, juventud.
Lo que debemos dar, es el mejor acompañamiento y apoyo familiar, a nuestros hijos. Es poder ayudar, acompañar, orientar, con una buena enseñanza, ayudarlos a crecer y a desarrollarse, alimentando su conciencia, sus pasos con principios y valores de vida. Estas actitudes y aptitudes de los padres, si pueden dejar huellas, a lo largo de la vida de nuestros hijos.
Tiene mayor valor el amor, el apoyo que reciben, desde el momento de su nacimiento, porque los hijos no escogen a los padres, pero la madre y el padre, si tienen el compromiso de recibirlos y de ayudarlos a crecer, de velar por los hijos que llegan a este mundo, por el maravilloso milagro de la vida.
Podemos desde ese mismo instante de la llegada de un hijo o de una hija, tener un hogar dispuesto para su entrada a nuestras vidas. También, es fundamental disponer de un entorno familiar donde se respire un ambiente en paz y en armonía, donde los hijos sientan que son bienvenidos y que son recibidos con los brazos llenos de amor, un hogar en el que no falte agradecer a Dios por tener la dicha de ser madre o padre, fértiles para concebir nuevas vidas.
Hay casos de madres que no pueden concebir naturalmente un hijo, también puede pasar con el hombre, que no pueden fecundar a su pareja, pero existen otros métodos de concepción, solo hay que buscar asesoría médica especializada. Hoy la tecnología, ha avanzado mucho.
Somos los padres los primeros formadores de hijos, para que el mundo, pueda cambiar para bien, el primer aporte que repercute en la humanidad, es lo que se forma desde el primer día de la concepción.
Las mujeres somos responsables de las vidas futuras, también debemos ser responsables por cómo y cuándo y por qué, nos dejamos embarazar por el hombre.
Lo que se forma desde el vientre materno debe ser vigilado y atendido, con responsabilidad y con amor. No podemos dejar en este mundo todos los hijos que queramos concebir para luego dejarlos sin un hogar, sin un padre, o una madre responsable. Esto lo digo por lo que vemos, con los rompimientos, separaciones, divorcios, o conflictos de parejas, que luego quieren o no quedarse con todos los hijos que juntos procrearon.
Los graves problemas y conflictos de parejas, llevan a los niños, adolescentes, a tener problemas mayores durante su etapa de crecimiento y de desarrollo, porque algunas veces los hijos son repartidos como los bienes de familia, eso debe evitarse de cualquier forma. Cuando una mujer quiere un hijo, no lo haga por compromisos o por obligación. En el caso del hombre, no embarace a la mujer por accidente, por honor o por compromisos familiares.
Los hijos merecen llegar en el mejor momento de la relación de una pareja, con estabilidad, trabajo, hogar, con una relación adulta y preparada para asumir todos los retos, de lo que significa ser responsable de las generaciones futuras.
Es el padre responsable, la madre responsable, el planificador de las futuras vidas por procrear, formar y desarrollar.

Nos leemos pronto. Dios les bendiga.













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