Todo ser humano puede abrir ese espacio de inteligencia extraordinaria. Somos beneficiarios de la inteligencia de un Dios eterno. Evolucionamos cada día, crecemos y nos desarrollamos, estamos dotados de inteligencia propia, desde que salimos del vientre materno, jamás piensen que su inteligencia no es suficiente, porque al nacer ya estamos dotados de cinco sentidos: Vista, olfato, oído, gusto, y tacto, cada uno cumple su función, con todos los sentidos en funcionamiento, cada uno de forma inteligente e individual, se activa para cumplir su propia tarea.
Dios nos creó como seres extraordinarios e inteligentes. Porque somos creación de un ser grande en sabiduría, y cuya inteligencia que procede de lo alto, es infinita y eterna.
Cuando Dios creó a Adán y Eva, en el sexto día de la creación los creó. (Génesis 2:7-23).
Adan y Eva, al desobedecer al Padre creador, fueron expulsados del paraíso terrenal, que Dios les dio para que vivieran en él. Ese acto de desobediencia se convirtió en el pecado original, que hasta hoy pesa sobre los seres humanos. (Génesis 3:1-24), a partir de ese principio humano, por el pecado de nuestros primeros padres terrenales, somos parte vinculante de ese error humano, somos herederos de ese pecado original.
Dios es nuestro mayor rector
Ahora bien, debemos entender que como raza humana no somos perfectos, y recordemos lo del libre albedrío, pero Dios es nuestro mayor rector, no somos perfectos, pero con sabiduría e inteligencia espiritual, nos perfeccionamos en el tiempo. Esto se puede observar y medir, en cada ciclo de nuestras vidas.
En el libro del Profeta Daniel, vemos un mensaje de Jehová a uno de los profetas mayores
Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.
Daniel 12:3
Dios con amor y paciencia extraordinaria, va sopesando los conocimientos de cada tiempo de la humanidad y en cada siglo de vida humana, se dan los cambios necesarios para salvaguardar a su creación, interviene en cada tiempo de la humanidad con gran sabiduría y con sus misterios que proceden de lo alto. Es Dios y Padre.

Ahora bien, al adentrarnos a lo espiritual del ser, y ver lo profundo del espíritu humano, surgen distintas visiones, percibimos el espíritu humano y a mayor profundidad, percibimos el espíritu de Dios que actúa en el mundo. Así se develan los misterios de Dios y detrás de esa sabiduría está Dios con sus dones espirituales. Dios es la suma total de la gran sabiduría, y el proveedor principal de la inteligencia espiritual para su creación.

Guía de consulta
- 1:9-12(Colosenses)
- 2:3-6 (1 Timoteo)
- 3:9-10 (Colosenses)
- 1:5-6 (2 Pedro)
Nos leemos pronto. Dios les bendiga













